A empresas que, por su número de empleados, tienen la obligación de cumplir con la Ley General de Discapacidad (LGD) y que desean contribuir a la inclusión laboral y social, generando un impacto positivo tanto en la vida de los beneficiarios como en la empresa.
Al promover la inclusión y el bienestar, mejora el clima laboral, refuerza la imagen corporativa y facilita la atracción y el compromiso de talento. Además, al apoyar a los empleados y sus familias, reduce el absentismo y potencia la productividad.
Apoyar a las personas con discapacidad y sus familias para que puedan desarrollarse plenamente en el ámbito personal y profesional, reduciendo las dificultades derivadas de la discapacidad mediante recursos terapéuticos, formación y apoyo económico.
¿Cómo lo conseguimos?

